Esta presidida por una escultura en madera de Cristo Crucificado de la corriente escultórica de Juan Martínez y una pintura limeña anónima del siglo XVII con la Virgen María y San Juan.
Asimismo destaca una pintura de San Buenaventura primer cardenal de la Orden Franciscana óleo firmado y fechado por Angelino Medoro 1603 y dos pinturas en forma de medallón que representan pasajes de la vida de San Francisco Solano realizados con motivos de celebrar su canonización.
Los zócalos de esta sala se encuentran decorados con azulejos sevillanos donados por un acaudalado comerciante llamado Jiménez Menacho como consta en los azulejos:
“Jiménez Menacho dio de limosna estos azulejos, Vuestra Reverencia le encomienden a Dios año de 1643”. |